XXVIII

Para otros, todo es tan cristalino
y sencillo, no nacen con este algo.
Esta prueba perenne, este ¿valgo?
Este peso rumiante de mi sino.

Qué es, dolor de amor, dolor de muerte…
Yo no sé lo que digo ni persigo.
Padre, ¿soy, yo? ¿Eres, Tú? ¡Ay, si yo
pudiera ‘aquí y ahora’ retenerte!

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