Tag Archives: tristeza

Calvario

16586667579_dbef86ab3a_b ¿De qué sirve esto que siento,
de qué sirve vivir en el pasado,
de qué sirve mi vida, di,
si tú ya me has olvidado?
¿Quién pregunta por qué me muero,
o por qué me comporto así?
¿O por qué soy una tempestad
que lucha con lo que hay dentro de mí?
No hay quien piense en el martirio
que por tu amor padecí y padezco.
No hay un alma que, compadecida,
me tienda la mano, aunque perezco.
¡Y quién me hubiera dicho, amor,
que tú ibas a hacerme esto!
No lo entenderé jamás.
¿Por qué te amo, si no lo merezco?

XX

Portrait

¡Ay del amor y de lo que sentí!
¡Ay del dolor y su tormento!
Llegó el tiempo con su olvido,
y me arrebató el sentimiento.

¡Ay del pasado y sus días!
¡Ay de su belleza y vida!
Llegó el tiempo con su olvido,
y me arrebató la alegría.

¡Ay de las noches llorando!
¡Ay de las lágrimas vivas!
Pero llegó el tiempo con su olvido,
y me ofreció sólo noches vacías.

XXI

¿Qué me hiciste?
Perdí la inocencia, la frescura,
la capacidad para amar y sentir.
Perdí mi alma a la amargura.
¿Y quién soy yo si estoy sin ti?
El futuro se me aparece, amor,
como una terrible tortura
de sentido, certeza y razón,
carente de sueño y locura.
¿Y qué es ser sin corazón,
la caricatura de lo que fuiste?
No te perdono, amor.
No te perdono …Me destruiste.

XVIII

Qué más da que yo me vaya…
el sol brillará en el cielo.
Qué más da que yo no vuelva:
las hojas seguirán cayendo.
Qué más da que me detenga,
el corazón, seguirá latiendo.
Que más da que desaparezca –
el mundo seguirá siendo.
Que más da que yo sucumba
si el amor volará en el viento.
Qué más da que duerma y duerma.
El alma seguirá soñando.
Qué más da que yo me muera…
Él la va a seguir amando.

gatito

Regreso

Regresé a la tierra prometida
que me aguardaba, que contenía
el relicario de nuestra infancia.

Entre las rocas, por las laderas
de las colinas del encinar,
dormitaba intacto el camino
que antes nos veía pasar.

Los arbustos me arañan la piel,
abren heridas a mi paso,
el aire respira tomillo y miel.

Allí seguía nuestro viejo árbol
de áspera corteza y corcho blando,
surcos negros y verdiblanco moho.

Sus hojas bailotean al viento
como antes hiciéramos tú y yo,
pero luego… se quedan en calma.

Su aliento, o el tuyo – fresco, suave,
leve – de pronto traspasa mi alma.

Y algo muerto dentro de mí, vuelve,
y algo nuevo dentro de mí, clama.

¡Escalemos el tronco,
subamos por entre las ramas huyendo,
que nos persiguen!
¡Pájaros, padres, profes, piratas!

Shh. Ya se han ido.
Y sólo queda tumbarse,
cada una en nuestra rama,
a ver el cielo con sus nubes,
a ver el monte con sus casas,
a ver el campo con sus flores,
a ver cómo
todo pasa.

Somos parte de este lugar.
Por eso quisiera quedarme aquí un rato.

Camino de vuelta, no miro atrás.

Atrás dejo la vida que esparcimos por el monte,
y la tierra que me conoció.
Atrás dejo mi alma en el viento.

Y dejo
a mi verdadero yo.

XVII

¿De qué sirve esto que siento,
de qué sirve vivir en el pasado,
de qué sirve mi vida, di,
si tú ya me has olvidado?
¿Quién pregunta por qué me muero,
o por qué me comporto así?
¿O por qué soy una tempestad
que lucha con lo que hay dentro de mí?
No hay quien piense en el martirio
que por tu amor padecí y padezco.
No hay un alma que, compadecida,
me tienda la mano, aunque perezco.
¡Y quién me hubiera dicho, amor,
que tú ibas a hacerme esto!
No lo entenderé jamás.
¿Por qué te amo, si no lo merezco?

wind costume

XXV

Porque soy consciente
de que estoy sola.
Porque sé, por dentro,
que no podré volver a amar.
Porque ya no soy ingenua o tonta.
Porque la inocencia no se puede recuperar.
Porque la felicidad es algo
que busco y deseo, pero no poseo.
Porque ya no creo lo que era verdad.
Porque ya no vivo, sólo sueño.
Y ésa imagen del espejo
no me sabe engañar más.

Porque no utilizo mi libertad
y nunca hago lo que quiero.
Hace tiempo que no juego
-no me fío de los demás-.
Porque ya no escribo, si acaso duermo.
Por pasatiempo tengo ver las horas pasar.
Porque no le encuentro sentido al tiempo
y sólo sé rememorar.
Porque ya no miro al cielo ni pregunto ¿qué será?
Porque dicen que estoy sola
y sola voy a acabar.
Porque estoy sentada, y sólo espero.
Espero sólo a que me lleve el mar.

sea1

XXII

Miljöer-Fjällmiljö, Miljöer-Bergslandskap

Cuando te alejabas en aquel coche
para siempre, reviví todas aquellas
veces que me dejaron las personas
que más quise.
Cuando me dejabas triste y a solas,
sin nadie, recordé que siempre
me abandonaron todas las personas
que más quise.
Cuando te olvidaste de mí,
cuando te fuiste,
se fueron todos otra vez y me di cuenta:
nadie nunca me quiso tanto
como para quedarse.
Nadie miró atrás al despedirse.

Y eso que yo nunca fui capaz de dejar a nadie,
a nadie que de verdad quise.

Algodones

Flotan los algodoncillos
como nieve en primavera.
Aire fresco en la ventana
y tras ella un alma espera.

Árbol nuestro, cielo inmenso,
sendero: tu polvo y arena.
Un riachuelo se ríe
de un alma que siente pena.
¿Quién recorre estos caminos?
¿Quién los vive? ¿Quién se acuerda?
Flotan los algodoncillos
como nieve en primavera.

Tarde eterna que se llena
de recuerdos y nostalgia.
Una ausencia que se expande
por el bosque y se contagia.
Ya no brillan las estrellas;
y en aquella triste estancia
donde viven sólo sombras
ya no hay sueños, ya no hay magia.
Flotan los algodoncillos
como nieve en primavera.
Aire fresco en la ventana,
que tras ella un alma espera.

Te esperé la noche azul,
te esperé al llegar el alba,
en la iglesia ante la cruz,
en la casa abandonada…
Mas tú nunca regresaste,
¿es que no me echaste en falta?
Cómo siento que te fueras
donde mi alma no llegaba.
Flotan los algodoncillos
como nieve en primavera.
Aire fresco en la ventana.
Para siempre un alma espera.

XI

No he sido capaz de detenerte,
que este muro que me he forjado es mudo.
¡Tanto que mi alma siente perderte
y no puede deshacer su nudo!

¡Maldigo a la vida y a mi suerte!
…Nunca imaginé que pasara el tiempo.
Que lloré por verte y no tenerte,
y ahora lloro porque no te veo.

IV

No esperaba echaros tanto de menos.
No estaba preparada para irme.
Estoy tan sola, estoy tan lejos.
No tuve tiempo de despedirme.
Sólo repito recuerdos en mi mente
y deseo estar ahí por un momento.
Se acabó todo tan de repente,
y no me quito lo que siento.
Pediré volver a veros algún día,
pero sé que pido algo que no será.
Y cada vez que me acuerde de vuestros rostros,
me dolerá.